martes, 1 de marzo de 2016

Pude ser yo

Noticias, dos muchachas viajeras, encontradas muertas, en bolsas y con traumas en todo el cuerpo. No puedo negar que sentí como todo el cuerpo me remecía, como volvía a sentir el pánico que sentí cuando me robaron fuera de mi país. Pasé por una de las experiencias más aterradoras de mi vida, en La Paz, lejos de mi familia, en busca de cosas lindas, encontré algo horrible, un "secuestro express" le dicen. Tenía una semana viajando con una de mis mejores amigas, ya habíamos recorrido 4 ciudades entre Perú y la frontera con Bolivia, estábamos las dos, llenas de energía y emoción por conocer todos los maravillosos lugares que teníamos en mente, todo había salido a la perfección. Llegamos a La Paz a las 10 de la noche, el bus no nos dejó en el terminal (a todos los pasajeros, el 99% extranjeros), sino en un simple paradero, estaba un poco oscuro, quisimos salir de ahí, nos subimos a un taxi. Avanzamos dos cuadras y se sube al asiento del copiloto un pseudo policía alegando que el taxista cometió una infracción, el auto sigue andando, desconcertadas preguntamos que es lo que pasa, el "policía" -ahora compañero de viaje- cambia su versión y nos dice que es un operativo, debido a que últimamente están ingresando al país muchos billetes falsos y tiene que revisar todas nuestras cosas. Desconcertadas y por la rapidez del momento lo único que hicimos fue cooperar, revisó todo en aproximadamente 10 minutos, por ciertos momentos la amiga con quien viajaba intentaba indagar un poco del porqué de la situación, y el "policía" atinaba a gritarnos y decirnos que colaboremos sino nos espera la comisaría y nos tendrían que revisar todo las "policías" mujeres, el "taxista" para en un lugar que jamás sabre ni su nombre porque el "policía" dice que es momento de revisar las mochilas donde se encontraba toda nuestra ropa. Nos dice muy cordialmente que bajemos para que observemos como revisa nuestras mochilas, "no quiere que pensemos que nos va a robar". Bajamos las dos, en una calle desolada, oscura, bajan nuestras mochilas y el taxi se va. Así como si nada estuvimos en un país desconocido, en una calle desconocida, sin dinero ni nada para comunicarnos. Nunca en mi vida me voy a olvidar de la cara de el "policía" drogado, gritándonos que colaboremos, que sino nos espera algo peor, fuimos sus rehenes, tenían absoluto control sobre nosotras, el auto andaba y solo dios sabe donde nos dejaron. Al escribir esto vuelvo a sentir el mismo pánico que sentimos al darnos cuenta de a lo que estuvimos expuestas. 

Sí, soy consciente del peligro, pero también, de que no hice nada malo para merecerlo, que el simple hecho de que seamos dos mujeres de 20 años viajando, no nos hace irresponsables. No nos hace responsables de la delincuencia, no nos hace culpables del asesinato. Yo, no viajé sola, viajé acompañada, así como ellas lo hicieron, se acompañaron la una a la otra. Indigna, sorprende, decepciona, duele. Finalmente te conviertes en culpable de tu asesinato por querer crecer como persona, por tener ganas de conocer, por vivir. Vivo en una sociedad en la que la mentalidad sorprende, el valor y el coraje que tienen las personas para juzgar, me pasó a mi, de pronto me convertí en cómplice de los ladrones al llegar a Lima. Llegué a pasar el juicio que ellos nunca pasaron. Existe entonces la compañía ideal para viajar (un hombre), la edad ideal para viajar. Qué locura es esta que vivimos, una mujer no puede viajar sola entonces, y qué cosa mas enriquecedora sería hacerlo! Sola, te acompañas tú, te conoces, te recargas, pero lamentablemente es un lujo que hoy no podemos disfrutar, según nuestra sociedad. Toda esta gente que se cree autoridad para comentar y echar culpas a las víctimas son los verdaderos asesin@s (increíblemente hay mujeres que lo respaldan), crean y alimentan estereotipos, su hijo es el fuerte, su hija la débil. En qué maldito momento las mujeres nos convertimos en culpables de nuestros propios abusos!!!!!!!

¿QUIÉNES SON LOS QUE TIENEN QUE PARAR, NOSOTRAS DE VIAJAR, DE VIVIR, DE CAMINAR POR LA CALLE.. O ELLOS DE ABUSAR?

Por ustedes, tremendas valientes.. Marina Menegazzo y María José Cuni.

2 comentarios:

  1. Leí tu escrito sobre las dos chicas argentinas asesinadas en Ecuador, estoy totalmente de acuerdo contigo....por qué las mujeres no pueden ser capaces de conocer el mundo, de viajar solas o acompañadas de su mejor amiga o de su hermana?...que bueno que lo tuyo no pasó a mayores, que triste por estas chicas valientes, como las llamaste, valientes, aventureras, con ganas de conocer el mundo...por qué debemos tener miedo por nosotras o nuestras amigas o hermanas que salen a vacacionar solas? que triste es vivir en esta sociedad donde culpan a las víctimas de los abusos que sufren. Te mando un abrazo con todo mi cariño y bendiciones a estas dos chicas. Fátima

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    1. Fátima, gracias por tu comentario, soy una fiel creyente que la única forma de para esto es seguir viviendo y hacernos más fuertes entre nosotras!!

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