¿Qué difícil es sentir que podemos llamar a alguien amigo de verdad, no? Llegar a confiar en alguien al 100% .. sin ningún título que implique alguna conversación para dejar de estar ahí.. Para mi, es uno de los lazos más importantes que podemos crear en nuestras vidas, uno de los más difíciles y uno de los más necesarios. Tengo muchos conocidos y unos cuántos realmente amigos, he pasado por diferentes situaciones que me demostraron quiénes son de los verdaderos y quiénes circunstanciales, aprendí que el tiempo no es un factor que influya en el grado de una amistad, sé que hay heridas que no dejarán recuperar ciertas amistades, sé que con ciertas personas por más que pasen años sin vernos hacen falta 5 minutos para ponernos al día y sentir que no pasó ni un día desde que nos dejamos de ver, y hoy, sé que la distancia no impide la cercanía de corazones.
Cuando somos pequeños, peleamos por el título de mejor amigo, nos resentimos y hasta nos alejamos si no nos lo dan cuando creemos que lo merecemos, cuando crecemos.. nos olvidamos de los títulos, las acciones nos van demostrando quiénes ni siquiera merecen ser llamados amigos, quienes caen en la bolsa de los muchos conocidos y quienes simplemente se desvanecen. Si hay algo que puedo decir mantengo desde que soy pequeña es esa facilidad para hacerlos, a los 5 años solo hacía falta decir: quieres jugar conmigo? para con esa frase mágica volverse "amigos".. hoy, con un poco más de filtro puedo decir que con tan sólo 5 minutos de conversación si me generas esa buena vibra que no se si para bien o para mal tiendo a sentir de las personas, eres considerado mi amigo, pueden ser amistades de 10 minutos como de toda la vida.
Hay amistades que duelen y decepcionan, por las que apostamos todo y estamos seguros de poder meter las manos al fuego porque estarán siempre, a su manera, pero siempre. Cuando nos damos cuenta que no nos dan la misma importancia que les dimos nosotros, duele, duele igual o más que el amor. Mis amigos representan esa salida, ese punto de vista que no logro entender.. Ya no creo en los títulos de mejores amigos, hoy sé que eso no garantiza nada. Nuestros amigos, por más que suene cliché, son la familia que escogemos, son también apuestas que hacemos hacia su confianza, honestidad y lealtad, dicen que nunca terminamos de conocer a las personas, pero qué loco que existan personas que con un poco de tiempo, nos hagan sentir que los conocemos de toda la vida.. Existen amistades fugaces y amistades eternas, hay amistades que guardaré siempre.. hay familia que es amistad, hay amigos de pocas palabras -o de muchas en silencio-, hay amores que son amigos, hay amigos solo de nombre y unos otros que siempre están..
Es difícil generar ese lazo para algunas personas, y una vez que lo tenemos, mantenerlo es complicado también, se necesita tiempo, atención, honestidad.. y aún así.. qué te da la seguridad que no te van a fallar? en lo personal, a mis amigos los adoro con el alma, voy a intentar protegerlos y quererlos hasta donde pueda y quieran, defenderlos de lo que sea, ser honesta con ellos, para bien o para mal, cuidarlos siempre, aunque de repente mis formas no sean las mejores, hacerlos reír incluso si tienen ganas de llorar, y escucharlos cuando no necesitan sermones sino silencio, obligarlos a ponerse mejor, les prometí nunca abandonarlos en un hoyo cuando sientan que se están hundiendo.. qué entonces me da la seguridad que estarán para mi cuando yo los necesite?.. Nada, la vida funciona como un especie de filtro que solo nos hace ver con claridad quiénes a pesar de cambiar de lugares, de tener opiniones distintas, de tener vidas diferentes, estarán ahí cuando los necesitemos, a pesar de no hablar todos los días y de vivir ocupados, nos demuestran su cariño. Tengo esta idea de no pensar en lo que pase después si no cumplir conmigo misma para siempre tener tranquilidad, así que la verdad no pienso mucho en qué pasaría si me fallan.
He podido tener contacto con gente muy diferente hasta ahora en mi vida, tengo una amiga que vive a miles de kilómetros, tengo amigos gays, tengo amigos de distintos estratos socioeconómicos, todo esto lo único que me confirma es que una etiqueta no define a nadie y que las mejores personas a veces se encuentran quitando los prejuicios, siento que todas las personas que conocí, algo me enseñaron sobre lo que quiero y lo que no, sobre como quiero ser y como no, sobre mis errores y mis aciertos, y que a veces por vivir encasillados y con miedo no nos permitimos tener cerca, aceptar, y aprender sobre la realidad de las personas que decidimos llamar amigos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario